Despertaste de esa ausencia permitida,

con el deseo de un beso...

con el velo de tu sueño

acariciaste de nuevo la vida,

con el deseo de un beso...

en el dormido silencio y en ansiada espera,

nos alumbraste de nuevo

con tu celeste y dulce mirada,

con el deseo de un beso...

Es la vida, quien te guarda, necesita,

quiere y ansia para darte siempre... siempre..

milles y miles de besos...

Te lo dedico a tí Maribel mujer valiente entre las valientes, hace muchos años que tengo el privilegio de conocerte, y aunque somos cuñadas, para mi eres una hermana y sobre todo una amiga con la que siempre puedo contar..
T.K.M.