Carrera de La Mujer en Zaragoza
El día dieciseís de noviembre se celebró un evento deportivo con caracter benéfico, destinado a la Asociación Española Contra el Cancer de Mama. Casi dos mil mujeres ataviadas con camisetas azules y respectvos dorsales indicativos mas un chip colocado en la zapatilla, nos disponíamos ... y digo bien; cuando digo, nos disponíamos, porque una servidora se encontraba en medio de la multitud, contando al unisono la cuenta atras para el pistoletazo de salida.
Mi hija fué la que me animó a participar, es verdad que yo dudé bastante, porque me parecía muy complicado correr cinco km, ya que jamas había participado de esta manera, pero sabiendo que se podía hacer caminando decidí hacerlo.
Hacía una mañana fría, aunque el sol se hacía notar; mis nervios afloraron cuando el simbolico "PUM" sonó, y todas avanzamos con un mismo propósito :¡ juntas podemos conseguirlo!
Comenncé a caminar, y enseguida mi hija se distanció, perdiéndola de vista; fueron momentos emocionantes porque aunque estábamos juntas, la carrera la íbamos hacer en solitario; ella corriendo y yo caminando; entonces comprendí que cada una de nosotras debíamos llegar a la meta como fuese, sin importar el marcador del tiempo, lo importante era estar presente por ésta causa solidaria.
El primer kilómetro, se me hizo larguísimo y sobre todo, cuando ví que las atletas de élite ya volvían, pensé que no podría hacerlo...pero cuando sentí que al paso caminaban mujeres de todas edades, con las mismas dudas que yo, comencé a relajarme y a disfrutar de lo que estaba haciendo y os puedo asegurar que mis pasos, fueron mucho mas rapidos e incluso algun tramo lo hice corriendo. En ese tiempo, pasaron muchas cosas por mi cabeza..., no podía evitar emocionarme cuando pensaba ... en cuantas mujeres padecían ésta enfermedad.
Pensaba en mi hija, si ya habría llegado... en mi familia, amigas y conocidas..., estos pensamientos me ayudaban a no decaer y seguir hacia delante con ese amor propio que en mayor o menor medida todos tenemos de alguna manera y que nos incita a la superación personal.
Cuando quedaban unos setecientos metros mas o menos... divisé a mi hija con una sonrisa de oreja a oreja que venía a mi encuentro, diciéndome que faltaba poco para llegar y que le apetecía hacer el último tramo conmigo... ella ya había terminado, pero mi final no se lo quería perder.
Así fué, los ultimos doscientos metros cogí aire y entramos a la meta corriendo llenas de emoción... premiándonos las dos con un fuerte abrazo y gritando: ¡ LO HEMOS CONSEGUIDO!
DEDICADO A VOSOTR@s ... que luchais con vuestras carnes...



Fernando dijo
eres una atleta!!!
Buena noche
21 Noviembre 2008 | 08:01 PM